Dificultades deseables

Definición

Las dificultades deseables son condiciones de aprendizaje que hacen que la práctica se sienta más dura y lenta en el momento, pero producen una retención y una transferencia más sólidas a largo plazo. El término lo acuñó Robert Bjork. Espaciar las sesiones, mezclar temas y ponerse a prueba son dificultades deseables; el estudio fácil y fluido rara vez es estudio duradero.

El concepto, introducido por Robert Bjork y desarrollado con Elizabeth Bjork, resuelve un enigma: las técnicas que se sienten más productivas, como releer un capítulo hasta que resulta familiar, tienden a producir un olvido rápido, mientras que las condiciones que introducen esfuerzo producen aprendizaje duradero. Su explicación distingue la fuerza de recuperación, lo accesible que es un recuerdo ahora mismo, de la fuerza de almacenamiento, lo bien aprendido que está, y señala que el rendimiento actual es una mala guía de esta última.

Los ejemplos canónicos son espaciar la práctica en lugar de concentrarla, intercalar temas distintos en lugar de bloquearlos, variar las condiciones de práctica y usar exámenes en lugar de reestudio. Cada uno ralentiza el progreso visible durante la práctica y lo mejora en exámenes diferidos, que es exactamente la razón por la que los aprendices juzgan mal estos métodos de forma sistemática.

El calificativo deseable hace un trabajo real: una dificultad solo ayuda si el aprendiz puede superarla. Para los lectores, la lección es desconfiar de la fluidez. Una fuente que se siente fácil en una segunda pasada puede estar simplemente reconocida, no comprendida, y añadir fricción mediante el recuerdo, la explicación o el repaso diferido es una inversión y no un coste.

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