En los experimentos originales, los participantes que generaban una palabra a partir de una pista, como producir una rima o un sinónimo, la recordaban mejor que los participantes que simplemente leían la misma palabra. Bertsch y colegas agregaron más tarde 86 estudios y 445 tamaños de efecto y encontraron una ventaja media de unas 0.40 desviaciones estándar del material generado sobre el leído, con el efecto moderado por factores como el tipo de prueba y el intervalo de retención.
El efecto es primo cercano de la práctica de recuperación: ambos muestran que la memoria favorece lo que la mente produce sobre lo que recibe. La generación opera en la codificación, cuando encuentras el material por primera vez, lo que la hace especialmente relevante para la toma de notas. Una paráfrasis con tus propias palabras es generada; una cita pegada no lo es.
Para un flujo de trabajo de subrayado, la implicación es añadir un paso generativo sobre la captura. Completar una afirmación de memoria antes de releerla, titular tú mismo un subrayado o escribir la conclusión de una sección en una frase son pequeños actos de generación que convierten texto capturado en comprensión producida.