La técnica suele describirse en cuatro pasos: elegir un concepto, explicarlo con sencillez como si enseñaras a alguien sin conocimientos previos, notar dónde te atascas o recurres a la jerga, y volver al material para refinar la explicación. El nombre honra la reputación de Feynman por sus explicaciones en lenguaje llano; la versión empaquetada de cuatro pasos es una popularización posterior, difundida por autores como Farnam Street, y no un procedimiento que Feynman publicara.
Su eficacia es plausible porque agrupa mecanismos que están bien respaldados por separado: explicar de memoria es práctica de recuperación, generar tu propia redacción invoca el efecto de generación, y estudiar con orientación a enseñar se asocia con el efecto protégé, en el que prepararse para enseñar aumenta el esfuerzo y el aprendizaje.
Aplicada a la lectura, la técnica convierte los subrayados en materia prima para una explicación. Al terminar una fuente, escribe o di en lenguaje llano su idea central sin mirar, marca cada punto donde dudes y deja que esas dudas decidan qué relees. La jerga que no puedes desempacar es una laguna disfrazada.