Paivio desarrolló la teoría de la codificación dual a partir de experimentos que mostraban que las palabras concretas y fáciles de imaginar se recuerdan mejor que las abstractas, y las imágenes a menudo mejor que las palabras. La teoría sostiene que los códigos verbal y no verbal son funcionalmente independientes pero interconectados, de modo que un concepto almacenado como palabra y como imagen puede recuperarse por cualquiera de los dos canales. La revisión de Clark y Paivio proyecta estos mecanismos sobre fenómenos educativos, desde los efectos de concreción hasta el valor de las ilustraciones.
La codificación dual se confunde con frecuencia con los estilos de aprendizaje, pero las afirmaciones son opuestas. Los estilos de aprendizaje proponen ajustar la presentación al tipo de aprendiz, una afirmación que ha fracasado repetidamente en las pruebas; la codificación dual propone que combinar códigos verbales y visuales ayuda a la mayoría de los aprendices, porque los dos sistemas son complementarios y no alternativas.
En la práctica, la codificación dual significa acompañar tus notas con una estructura visible: un diagrama rápido de un argumento, una línea de tiempo, un boceto junto a un pasaje subrayado. Generar el visual tú mismo es la clave, porque traducir texto a imagen exige decidir cuáles son las piezas y cómo se relacionan.