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Guisella Veramendi

Guisella Veramendi

Jun 24, 2026 6:04 PM

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Enrique, ¿frente a quién estamos? Bueno, estamos frente a una persona que efectivamente tiene una pataleta, que está haciendo catarsis de sus demonios internos, de su frustración, y que lo único que está buscando es equivocadamente, muy equivocadamente, erigirse como el líder de lo que significa la oposición al gobierno, al gobierno que va a entrar. Está tratando de victimizarse para tratar de ser reconocido como el hombre
que ha sido víctima del robo de la presidencia por una serie de maniobras que él sospecha o que él tiene la seguridad que ha sucedido. Pero estamos también ante un hombre que en realidad está pisando, digamos, una arena movediza porque después de que se proclamen los resultados, ¿quién es Roberto Sánchez? Nadie. Un ciudadano más. Hoy día nadie. Un ciudadano más. Porque ha perdido la... y te digo nadie, perdón, con respeto.
Claro, políticamente. Políticamente está él mismo poniéndose la soga, Enrique. Sí, sí. No ha ganado la Cámara de Diputados, él tenía una candidatura, solo ha conseguido 15 mil votos, no logró entrar. Quiere ser el gran líder de la oposición, pero lo están dejando solo. Pero es que es muy difícil que alguien pueda seguir a una persona que tiene una pataleta. Porque mira, cuando al comienzo planteaba los reclamos,
uno podía entender que tenía sospechas y tenía todo el derecho a hacer los reclamos que quisiera. Cuando ya eso avanza hasta el nivel al cual ha llegado, ya empiezas a ver que tiene mucho de irracional y más de hepático. Entonces, frente a eso, ya las personas racionalmente se dan cuenta que están frente a alguien que no tiene futuro. Porque estos reclamos no tienen futuro, no lo tuvieron en el 2021, no lo tuvieron en la primera vuelta de esta opción.
Cuando López Aliaga, pero a ver, López Aliaga dijo lo mismo, dijo que había fraude. Es más, López Aliaga tenía mayores razones para reclamar, tenía mayor fundamento, porque las irregularidades sí se habían cometido en Lima. Sí había habido mucha gente que, hasta ahora no sabemos cuánto, se le negó la posibilidad del voto. No se abrieron las mesas hasta el mediodía. O sea, sí hubieron irregularidades. No hubo intención de fraude, pero sí irregularidades
que seguramente lo perjudicaron. Entonces él tenía una mayor razón. Exageró las cosas, también exageró las cosas hasta el final. Pero López Aliaga no ha salido a decir que no va a reconocer nada. Exactamente. Y en el caso de Keiko pasó lo mismo el 2021. Ahora, esta pataleta se parece mucho a la del 2021. Total. Recordemos que llegaron hasta la OEA, ¿no es cierto? Sí, claro. Hasta la puerta de la OEA, no les abrieron, pero estuvieron ahí.
Entonces, se parece mucho. Lo que yo señalo y cuestiono es, Sánchez no puede mirar hacia el 2021 y darse cuenta cómo terminó el reclamo de Keiko. Cinco años le ha acompañado a Keiko el mote de picona. Cinco años de fraudista. Así la han conocido hasta esta campaña. ¿No se da cuenta Sánchez que él va a terminar peor? ¿No se da cuenta Sánchez que él ya no tiene ninguna opción de ser presidente y que todo reclamo será solamente un reclamo, una pataleta
y una posibilidad de quedar ante la gente como una persona que no acepta de ninguna manera la posibilidad de ir a reconocer la victoria de su rival? Entonces, ¿no es capaz de mirarse en esa experiencia o en la experiencia de López Aliaga? ¿Quiere seguir haciendo lo mismo para terminar peor que ellos? Porque en el caso, como digo, de López Aliaga, él es presidente de un partido. Él tiene una bancada. En el caso de Keiko es la presidenta, quizás, del partido más fuerte del país
en este momento. Pero él, ¿qué va a hacer al día siguiente? Sí, va a ser presidente. Va a ser el líder de Juntos por el Perú. Va a recibir dinero del Estado porque va a recibir buena cantidad de millones durante estos cinco años, casi más de 20 millones. Pero, políticamente, ¿qué va a hacer él? O sea, yo te aseguro que ni siquiera su propia bancada... Porque si él fuera consistente y coherente y si sus seguidores fueran tan cercanos a él como coherentes también,
tendrían que decir, yo no reconozco estas elecciones, yo no voy a jurar el cargo, nuestra bancada no va a entrar al Parlamento y voy a... Y ayer en la conferencia lo habrían acompañado, ¿no? Lo habrían acompañado y, en todo caso, como te digo, lo lógico sería decir, no vamos a entrar a este Parlamento. Pero, a ver, ¿tú qué eres especialista en analizar bosques, Enrique? Yo tengo esta sensación... Primero, él es muy astuto, ¿no?
Lo demostró al ponerse el sombrero. Pero para ser astuto tienes que ser hábil para aprovechar oportunidades. Es un oportunista. Pero, entonces, permíteme hacer la pregunta para poder entender esta situación. Enrique, en efecto, es una pataleta, estoy de acuerdo. Pero en Puno, dirigentes del SUTEP han dicho, literal, estoy viendo los videos, Keiko no es la presidenta, no la reconocemos, el presidente es Roberto Sánchez.
Iber Maraví, que hoy es parlamentario, socio de Roberto Sánchez, habla del presidente Sánchez, no reconoce a Keiko. Y el señor Antauru Mala se ha ido al interior y ha dicho, se viene en matanza, más o menos palabras, pero si no, ya. No están creando, no están haciendo la sopa, no la están moviendo, poniendo sal, pimienta, me robaron el fraude en desarrollo, y no hace una y otra de sus conferencias subiendo y subiendo el tono
para luego incendiar la pradera. O sea, no están ganando tiempo, Enrique, para luego hacer una revuelta, dos revueltas, tres, en la del Estado, siguen convocando, ya, de repente van solo sus gatos. Pero hay una rabia en el sur, hay obviamente un voto de protesta, ¿no está tratando de capitalizar esto para hacerle la vida a cuadritos al próximo gobierno? Yo tengo la impresión que generalizar la rabia no es lo que responde a la realidad.
O sea, decir que el sur está rabioso, me parece que es un poquitín exagerado. Muy bien, porque además han votado. Hay un tercio, en algunos casos un tercio, un cuarto, un quinto, no importa. En segundo lugar, el peso de los hechos ya va a terminar haciendo que mucha de la población diga, bueno, pues ya fue, ¿no es cierto? Y yo te decía esto de la astucia, porque el oportunismo de Sánchez efectivamente lo llevó a aprovechar muy bien
el bolsón electoral de Pedro Castillo. Y hasta la campaña, hasta el mismo día de las elecciones, al margen de sus decisiones de ciertas alianzas y ciertos protagonismos que decidió él dar, no ha hecho una mala campaña. O sea, nadie que llega al 49.8% hace una mala campaña. Correcto. ¿No es cierto? Entonces no ha sido una mala campaña. Entonces, si él fuera astuto, que implica un mínimo de inteligencia para darte cuenta de tu oportunidad,
él podría hacer todo lo que está haciendo ahora, pero convirtiéndose en el líder de la oposición. Él podría decir, muy bien, decidieron que ganase la señora Keiko Fujimori, los votos fueron así, yo creo que han habido irregularidades, pero definitivamente ya no puedo hacer nada y seguiré con mis reclamos, pero voy a convertirme en la oposición porque la señora Keiko Fujimori necesita una oposición que le marque el paso y le controle todo.
Y entonces, dentro del régimen democrático, la gente podría decir, sí pues, este gobierno necesita una oposición y una vigilancia. Y él es el llamado. Y el señor Sánchez podría hacer eso, pero opta por decir, no voy a reconocer. Mi pregunta es, ¿qué significa no voy a reconocer? O sea, no voy a ir a darle la mano, no voy a escuchar sus discursos. En la práctica, ¿qué cosa significa no voy a reconocerla? O sea, el SUTEM no va a negociar con el Ministerio de Educación,
el SUTEM no va a recibir directivas del Ministerio de Educación, el SUTEM no va a dar clases porque están bajo el gobierno, ¿eso es? No voy a reconocer. O sea, ¿por qué Sánchez no reconoce a Keiko Fujimori? ¿Medio Perú va a paralizar? ¿Medio Perú va a parar? su bancada va a seguir funcionando, van a seguir trabajando, van a juramentar y de repente hasta van a querer formar parte de la mesa directiva. Entonces, otra vez la pregunta,
¿qué significa no la voy a reconocer? Un show para las galerías, un discurso político para decir me robaron, soy el pobre, ¿no? Ahora, si te sirve, obviamente como tú has dicho, para manejar la rabia, el malestar o la frustración de ciertos bolsones, perfecto, eso le sirve para eso. ¿Los va a movilizar? Muy probablemente. ¿Esas personas van a movilizarse con él? Ya eso es otro tema, es una decisión ahí que tendrá que además el Estado prever,
pero a la larga, ¿de qué le sirve a él y a esos bolsones? ¿De qué le sirve una movilización violenta? ¿De qué? O sea, si nos ponemos a pensar... Pero son radicales. Sí, claro, claro, pero... Ideológicamente están cegados. Mirá lo que grita Noblesilla. Está bien, pero ya, pero vuelvo a lo mismo. Noblesilla puede seguir gritando lo mismo, pero dentro de lo que significa su papel de oposición. O sea, ¿cuál es la diferencia
entre decir, señora Keiko Fujimori, usted hace un mal gobierno, decirlo como oposición o decirlo al margen del régimen? O sea, más valor tiene hacerlo como líder de la oposición, que es legítimo que sea, que decir no, no acepto ni oficialismo ni oposición, yo me pongo al margen de todo eso y salgo de toda posibilidad de régimen democrático en el país y me pongo en un ala absolutamente ilegal. O sea, ¿tiene sentido para un político que
busca futuro? La edad de este hombre le permitiría volver a ser candidato a lo que sea, a gobernador, alcalde, a congresista. ¿Por qué ponerse al margen pensando en que a qué te va a llevar? Va a parecer un líder democrático de oposición dentro del régimen que te va a quitar protagonismo, que va a hacer que todo el mundo lo busque porque es la oposición. Bueno, Nieto está cogiendo ese papel. Puede ser Nieto. Nieto está considerándose el hombre que va a centrar las cosas, el que va
a cortar el jamón al final. Podría ser Nieto, podría ser Verónica Mendoza que se está presentando para gobernadora regional en el Cusco, podría ser cualquier otro. Es más, podría ser hasta algún miembro de la bancada de Roberto Sánchez. Bien interesante lo que dices, pero ¿cómo va a quedar él si después...? O sea, yo entiendo que por la negación, por la frustración, o sea, él había celebrado, ya se creía presidente. Debe ser haber un vaso de agua fría, pero más con mil hielos, el
que le ha caído. Pero luego ya está chamuscado porque mañana si dice, bueno, ya me equivoqué, no, si no ha habido nada de fraude, ya la señora Fujimori es la presidenta, igual ya queda como como un tonto. Mira, ya te digo, los políticos tienen que entender que el peso de la realidad te aplasta, ¿de acuerdo? Sí, claro. El peso de la realidad te aplasta. Correcto. Y eso ha ocurrido a lo largo de la historia permanentemente. Entonces, cuando la realidad te aplasta, tú puedes hacer todas las
pataletas que quieras, sin embargo, cuando perdiste, perdiste. Entonces, eso le pasó a Keiko Fujimori, la realidad la aplastó, le ganó Pedro Castillo, ya mala suerte, hizo todo lo que hizo, al final tuvo, y perdónenme la expresión, porque así es, te tragaste el sapo. Exacto. En política, y tienes que tragarte el sapo sin hacer gestos, en política hay que hacerlo así, lo que pasa es que Sánchez ahora se está tragando el sapo y está dando cercadas. Está vomitando. Entonces, no, en política tienes
que saber tragarte el sapo sin hacer gestos si quieres quedar dignamente, entre comillas. Ahora, él está repitiendo el papel que tuvo Keiko frente a PPK, la Keiko picona que dio un video y dijo, bueno, ya le deseo suerte, pues, señor Kuczynski, ¿te acuerdas? Pero ella aprendió. ¿Cuántos días después? Eso, pero luego ella aprendió, ¿no? Y como tú dices, ya ahora se traga sapos, tranquila. Sánchez está en ese primer estadio, pero se olvida Sánchez, y eso te quiero preguntar, ¿qué piensas del triunfo?
Porque él cree, a ver, su hermano, el hermano de Pedro Castillo, ha ganado sin hablar. O sea, ¿te estás dando cuenta, Enrique, los parlamentarios que han entrado? La hija de Pedro Castillo ha entrado sin hacer mayor campaña. Él, Roberto Sánchez, cree que él ha ganado porque él es Superman. O sea, por Dios santo, ¿no se da cuenta que se puso el sombrero, ni siquiera tenía identidad propia, y que mucha gente ha votado por esta narrativa de que el pobre Pedro está secuestrado? Mira, yo creo que
si Roberto Sánchez no es capaz de darse cuenta de un detalle, entonces es un pésimo psicólogo. Él ha ganado, perdón, él ha llegado hasta donde ha llegado. A la segunda vuelta, claro. A la segunda vuelta y hasta el 49.8, porque tenía al frente a Keiko Fujimori. ¡Claro! O sea, si hubiera tenido al frente a López Aliaga, incluso hasta Forzai perdía. Porque, justamente, la gran fuerza de Roberto Sánchez ha sido el castillismo en la primera vuelta y el anti-geiquismo en la segunda vuelta.
Entonces, si él no tenía a Keiko, se quedaba con su 10, 11, 12, 13 por ciento. Pero la prueba más grande de lo que estás diciendo, de lo que estamos comentando, es que no ha entrado a diputado, no ha ganado como diputado. Si él fuera, pues, el líder histórico, el hombre, ya pues tendría un millón de votos. ¿Me dejo entender? ¿Quién ha sido el más votado? Miki Torres. Miki Torres tiene más de 300 mil. Él no ha entrado ni siquiera como diputado. Mira, Rafael López Aliaga. Correcto. Ha perdido, no
entraba a la primera, a la segunda vuelta y tiene más de 200 mil votos. El tercero más votado. Así es. Entonces, por eso te digo, si Roberto Sánchez no se da cuenta que él, así es, como individualidad política, no representa mucho, entonces todo lo que está haciendo se va a desvanecer como un castillo de arena en cualquier momento. Yo lo que sostengo es, el día que proclamen los resultados, y creo que ahí está fallando la OMP y el Jurado Nacional de Elecciones, que están dilatando tanto esto, que
están haciendo que esta novela perdure, pero el día que se proclamen los resultados, tú, todos los medios, la gente, la población, los sindicatos, los empresarios, van a estar pendientes de qué? De la transferencia, de quiénes van a ser los ministros. Por eso te digo, el peso de los hechos va a sepultar a Roberto Sánchez porque nadie se va a acordar más de Roberto Sánchez. Y se va a quedar gritando que
solito. Se va a quedar seguramente con un grupo de gente alrededor, con un grupo de gente alrededor, pero que cada vez van a tener menos atención. ¿Cómo quedan sus socios? Eso te quiero preguntar, porque... Eso es bien interesante, Mileros, y te voy a interrumpir por una razón. A ver. Antes que me hagas la pregunta. En octubre tenemos elecciones regionales y municipales. Correcto. Ya. ¿Se ha presentado juntos por el Perú, en este mismo bloque, a los gobiernos regionales? No. ¿Por qué?
Porque las izquierdas, los movimientos regionales, van a competir entre sí. Ya lo están haciendo en provincias. Entonces, esa alianza, ese grupo que llevó a juntos por el Perú hasta la segunda vuelta y hasta el lugar donde está, va a competir entre sí. O sea, las izquierdas van a pelearse entre ellos en provincias porque se van a convertir en rivales. Ya son rivales. Entonces, toda esa unidad de ese 49.8 por ciento se va a desvanecer. Ya está desvaneciéndose. Porque hoy
han dicho ya, ok, Sánchez perdiste, ahora tengo que dedicarme a mi campaña regional y municipal. Ya nadie se va a acordar de toda esta coalición que llevó a Roberto Sánchez a ese 49.8. Entonces, los socios ya dejaron de ser socios, ya están en otro camino. Ahora Nación ya está compitiendo con, qué sé yo, el movimiento regional tal o conjunto por el Perú. Se acabó. Por eso, otra vez, el peso de los hechos de las elecciones regionales y municipales van a hacer que ya
Roberto Sánchez sea historia. Ahora, ¿qué buscan? Buscan gobernaciones, buscan alcaldías. Eso es lo que están buscando. Y entonces, ¿Roberto Sánchez qué va a liderar? ¿De qué lado se va a poner esta vez en la elección regional y municipal? O sea, que yo sepa, Verónica Mendoza en Cusco no está postulando por el partido de Roberto Sánchez. Entonces, se acabó. Susel Paredes no va a postular representando juntos por el Perú. Se acabó el antiguequismo. A ver, no se acabó el
antiguequismo. En elecciones ya no hay cómo expresar el antiguequismo. Va a ser gobierno, el fujimorismo. Entonces, ahora tienes que dedicarte a una lucha política en la oportunidad que se te está presentando. Ya, pero muy bien. Justo estaba pensando en que vienen las elecciones y qué pasaba con sus socios, pero ¿cómo quedan? ¿Cómo quedan? Por ejemplo, ayer veía el comunicado de Manuel Rodríguez Cuadros, ¿no? Que se baja del coche y dice, hasta aquí llegó mi asesoría.
Perdóname, pero yo decía, ya no seas, no seas. sea fresco, ¿no? O sea, no alcanzaste de ser canciller y ahora resultaba que era asesor. Entonces, Salvador del Solar, ¿no? Decía que el señor Sánchez era un demócrata y que por eso había que votar por él. Estoy pensando en Belmont. Belmont no se paró al costado y dijo, mi reino por un caballo, mi reino por un canal, ya. Estos señores que han perfilado, apoyado,
abrazado a Roberto Sánchez, ahora todos están callados. O sea, nadie está diciendo, oye, este señor, ¿qué le ocurre? Salvo, por ejemplo, Marisol Perestello. Ayer ha dicho, por favor, tiene que reconocer, Sucel Paredes. Tenemos el video de Sucel Paredes. Roló cuando Sucel Paredes dice, bueno, ya, no, que, ya. No importa. Ella también se traga el sapo. Le da, bueno, pues, ya, ¿qué haremos? Pero se lo traga. Me dejo entender cómo quedan ellos en el hemisferio
geopolítico del Perú. Mira, todos sabemos que en política y entre los políticos no existen ni amistades ni lealtades. Solo existe el poder. O sea, tú crees que salvo el poder todo es ilusión. Pero es que. Incluso tu protección. A ver, todos se pusieron alrededor de Roberto Sánchez. Sí. Porque era, digamos, la máscara o la persona que en ese momento encabezaba una lucha que era evitar que Keiko llegue al gobierno.
Entonces, todos se ponen detrás de él. Y algunos, por la convicción anti-keikista y antifeminista, y porque les revolvía la sangre el hecho de ver y pensar que Keiko se iba a poner la banda presidencial. Y otros, porque era su oportunidad de llegar al poder y de tomar algún cargo. Lo mismo que le debe estar pasando ahorita a Keiko. Es decir, debe haber mucha gente tocándole la puerta o mandándole los currículos para que la tomen en cuenta.
Pero una vez que Roberto Sánchez ya perdió y que todos se convencieron de que por más pataleta que haga, ya perdió. Entonces, ya no tienen otra opción que la de empezar a mirar o otra oportunidad o otro caballo al cual seguir. Entonces, ya te digo, algunos realmente por convicción seguirán en la oposición. Pero lo que estoy completamente seguro es que salvo un círculo muy pequeño, todo el resto no va a apoyar esta opción.
Porque te repito, una opción es, que es la más, digamos, potable, es ir a hacer oposición. La otra, ponerte al margen, no digo de la ley, pero al margen del sistema, es convertirte en un paria que va a terminar gritando solo en el desierto. Sí, claro, va a quedar como un loquito, pues. Así es. Y todos los que en este momento, los dieron a él hasta hace 15 días, no van a querer ser loquitos caminando con él.
Yo siempre decía, ¿a quién le gustaría acompañar al Chavo del Ocho en las playas de Acapulco con tu palito atrás? No, va a caminar solo. Pero el problema es que él es Kiko. Y Kiko es un pesado, pues. Kiko es el picón, el que se agarraba la pelota. O es Chavo Llorón. No, yo creo que es Kiko. ¿Sí? Sí. Pero Kiko tenía una mamá que lo defendía. ¿A quién lo defiende Roberto Sánchez? Pues, ya tiene el exfiscal Pérez, que se ha asesinado.
O sea, el problema es que se va a quedar solo. Ya te digo, porque en primer lugar, no es Keiko Fujimori con un partido político fuerte, no es López Aliaga con todo el dinero y la posibilidad de manejar un partido y una alcaldía como la de Lima. No. Se va a quedar solo. Y en política eso es cruel. O sea, la política es cruel en ese sentido. Cuando caes en desgracia, mejoras tu travesía por el desierto, desaparece un tiempo y después regresa renovado.
Correcto. Mi última pregunta, Enrique. ¿Cómo queda, después de todo esto, Pedro Castillo? O sea, la figura de Pedro Castillo. Mira, si Pedro Castillo es inteligente y creo que es más astuto que Roberto Sánchez, yo creo que ya está muy bien. Sí. Yo creo que es más astuto que Roberto Sánchez. Sí. Yo creo que es más astuto que Roberto Sánchez. Sí. Yo creo que es más astuto que Roberto Sánchez. O sea, porque yo creo que ya.
¿Que Roberto? Yo creo que lo que pasa es que yo creo que Pedro Castillo, el Pedro Castillo que llevó a la presidencia, era uno y creo que el Pedro Castillo hoy debe ser otro. Debe haber no solamente adquirido la experiencia de la cárcel y todo lo que ha tenido que pensar, sino que creo que se ha nutrido de muchas cosas para aprovechar el momento. ¿Por qué Pedro Castillo no está y su familia no está hablando ni
apoyando a Roberto Sánchez en este momento? Porque obviamente lo que quiere Pedro Castillo es salir. Sea con Roberto Sánchez, sea con Balcázar o sea con Keiko Fujimori, lo que quiere es salir de la cárcel. Entonces, si para salir de la cárcel tiene que votar a un costado a Roberto Sánchez y empezar a reconocer el triunfo de Keiko Fujimori, lo va a hacer. Porque ya no le sirve. Ya no, exactamente, ya no, ya perdió, listo, ya está.
Otro, porque él, salvo su bancada, que no la va a manejar él realmente porque se va a independizar. Entonces, él no tiene otra opción. Entonces, yo creo que Pedro Castillo va a manejar un discurso diferente al de Roberto Sánchez. Y Roberto Sánchez nuevamente se va a quedar solo, se va a quedar solo con su partido, con su plata. Con Anaí Durán, con Noblecía y 100 firmas y con Zutini. Que incluso no creo que se pasen los cinco años como
parias de la política. No, o sea, van a buscar también, yo creo que para las elecciones regionales y municipales ya van a buscar la posibilidad de manejar. No les conviene la pataleta eterna porque nadie va a votar por ellos. Es que, te repito, una vez que ya se proclame ganador y empecemos a la segunda fase del mundial, ya todo el mundo va a hablar de Cristiano Ronaldo y de Messi y van a hablar de los ministros y de la transferencia.
Y Roberto Sánchez va a ser la página 10 de cualquier medio. Ya no va a ser importante lo que diga. Es importante en este momento porque todavía hay una expectativa. Y porque, te repito, creo que el jurado y la OMP la están haciendo larguísima. Obviamente, es un paso total, ineficiente total. Ellos están provocando una falsa incertidumbre. Así es. Todos los peruanos ya sabemos cuál es el resultado. Sí, pero Burneo y Pacha siguen durmiendo.
Entonces, mientras ellos no proclamen, esta novela no llega a su final o por lo menos la temporada de esta serie no llega a su final y empecemos otra temporada. Pero salvo que incendien la pradera. Pero para eso tienes que tener dos elementos. El primero, la capacidad de convocatoria, que eso muchas veces te lo da la legitimidad. Y lo segundo, porque mira, miremoslo por la derecha. ¿A cuántos mítines masivos convocó Rafael López
Saliaga? Y no logró nada. Nada. Ya. Entonces, claro, tú lo que me vas a decir es. No llenó la plaza San Martín para empezar. Tú lo que me vas a decir es, bueno, pero es diferente tomar carreteras y que hayan muertos. ¿Y la gente lo va a seguir a eso? No. Yo no lo creo. Yo honestamente no lo creo, porque creo que la necesidad y la atención de la gente va a estar puesta en otra cosa.

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