En este día de la canción criolla, la mente también se pone de fiesta. Con los rompecabezas de Evaflex, los pequeños desafían su lógica y fortalecen su paciencia. Cada pieza que encaja es un triunfo para su memoria y su capacidad de resolver problemas. Mientras desarrollan su concentración al compás de la celebración, descubren que pensar y analizar también es parte de la jarana. Armando el juego, armamos el aprendizaje.