CLASES PARTICULARES EN 脕VILA, POR MIGUEL FERN脕NDEZ COLLADO Hola a todos y bienvenidos al canal. Hoy vamos a ver la asignatura de Historia. Por cierto, suscr铆bete si no est谩s suscrito. El tema de hoy es la Primera Revoluci贸n Industrial. Poned atenci贸n que empezamos. El primer apartado que vamos a ver lo he titulado Del Taller a la F谩brica. Hasta el siglo XVIII las manufacturas se elaboraban en peque帽os talleres donde el trabajo se
realizaba de forma manual y con herramientas sencillas. Cada artesano elaboraba objetos completos y controlaba su propio ritmo de trabajo. En la segunda mitad del siglo XVIII se inventaron en Gran Breta帽a diversas m谩quinas que necesitaban grandes espacios y costosas inversiones. As铆 los talleres empezaron a ser sustituidos por las f谩bricas, que eran grandes instalaciones en las que los obreros trabajaban con m谩quinas.
Las primeras m谩quinas funcionaban con energ铆a hidr谩ulica, pero pronto apareci贸 una nueva fuente de energ铆a, el vapor, cuando James Watt patent贸 la m谩quina de vapor. La aparici贸n de las f谩bricas supuso que las actividades industriales se concentraran en determinados lugares, como podemos ver en la imagen. Adem谩s, se modific贸 la forma de trabajar. Cada obrero se especializ贸 en una 煤nica tarea del proceso productivo, divisi贸n del trabajo. Ten铆a un horario fijo y deb铆a trabajar al ritmo que impon铆a la m谩quina.
La divisi贸n del trabajo aument贸 la productividad, es decir, cada obrero era capaz de elaborar m谩s piezas que un artesano en un mismo periodo de tiempo. Por eso se abarataron los costes de fabricaci贸n y los precios de los productos disminuyeron. Pasemos ahora a ver los sectores punteros, la industria textil. La industria textil algodonera brit谩nica dispon铆a de una materia prima abundante y barata, el algod贸n, que llegaba
a Gran Breta帽a desde las colonias. Esta industria fue la primera que incorpor贸 las innovaciones t茅cnicas en el hirado y tambi茅n en el tejido. Cuando comenz贸 a utilizarse el vapor para mover las m谩quinas, la producci贸n textil brit谩nica se multiplic贸. En 1800, unas 350 mil personas trabajaban en el hirado y tejido de algod贸n en f谩bricas. Los tejidos brit谩nicos asequibles y de buena calidad inundaron los mercados internacionales.
Por otra parte, el desarrollo del sector textil impuls贸 otras actividades como la agricultura, que suministraba materias primas, y la siderurgia, que proporcionaba el hierro para fabricar las m谩quinas. Vamos ahora a la industria sider煤rgica. Hasta el siglo XVIII, el hierro brit谩nico era de baja calidad porque conten铆a muchas impurezas. Se fabricaba en fundiciones situadas cerca de los bosques, de donde se obten铆a el carb贸n vegetal, que era la fuente de energ铆a
empleada en su producci贸n. Por estas razones, la mayor parte del hierro se importaba sobre todo de Suecia. A partir del siglo XVIII, el carb贸n vegetal empez贸 a escasear y hubo que buscar otro combustible. En 1709, Abraham Darby fundi贸 por primera vez el mineral de hierro usando carb贸n de coque, carb贸n mineral muy abundante en Gran Breta帽a. Sin embargo, los costes eran elevados y el hierro obtenido demasiado fr谩gil.
Se realizaron diversas pruebas para solucionar este problema, hasta que a finales del siglo XVIII, Henry Court patent贸 un nuevo procedimiento que permit铆a obtener a gran escala lingotes de hierro refinados de calidad. Se construyeron modernos altos hornos y la demanda y la producci贸n de hierro se multiplicaron. Este material se utilizaba para elaborar m谩quinas y herramientas. Pasemos ahora al 煤ltimo punto del tema, liberalismo econ贸mico.
De forma paralela al proceso de industrializaci贸n se difundi贸 por el mundo occidental una nueva doctrina econ贸mica, llamada el liberalismo. Estaba basada en la teor铆a expuesta por el escoc茅s Adam Smith en su obra Una investigaci贸n sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones. Para este pensador, la actividad econ贸mica deb铆a regirse por el principio de libertad econ贸mica, para crear empresas, contratar trabajadores y establecer las condiciones y los precios
de los productos. Los gremios del antiguo r茅gimen eran, por tanto, un obst谩culo para el crecimiento econ贸mico. El Estado tampoco deb铆a intervenir en la econom铆a porque esta se ajustaba de forma natural mediante la actuaci贸n de la llamada mano invisible del mercado. Esto significaba que la ley de la oferta y la demanda se encargaba de regular los precios de los productos y los salarios de los trabajadores.
As铆, si hab铆a mucha oferta de productos o de mano de obra y poca demanda, el precio de los salarios disminuir铆a. Por el contrario, si la oferta era escasa y la demanda elevada, los precios y los salarios aumentar铆an. Adam Smith era partidario de la divisi贸n del trabajo, es decir, que cada obrero se especializara en una fase del proceso productivo, en una fase del camino, pues de este modo aumentar铆a la producci贸n y la productividad. Espero que os haya gustado este tema, que lo teng谩is s煤per claro.
Aqu铆 os dejo la lista de reproducci贸n de la asignatura de Historia. Suscr铆bete y s铆gueme en mis redes sociales. Nos vemos ma帽ana. Chao chao, bacalao.